• FRAGMENTOS DEL EVANGELIO

En paz con Dios

Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él. (Lc 19,47)

Después entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero vosotros la habéis hecho una “cueva de bandidos”». Todos los días enseñaba en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándolo. (Lc 19,45-48)


Jesus enseña con autoridad porque lo que Él afirma es coherente con su vida. La vida misma de Jesús es un acto de acusación con respecto a una parte de los poderosos de su tiempo, ya que estos usaban el poder para oprimir y robar, y no para servir como hacía en cambio Jesús. Así, los jefes del pueblo y los sacerdotes, en vez de convertirse a Él y aceptarlo como el verdadero Salvador, empezaron a desear su muerte. Que esto nos sirva de enseñanza para que el descubrimiento de nuestra indignidad sea, para nosotros, motivo de pedir humildemente perdón al Señor, más que un soberbio convencimiento de estar en paz con Dios.