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El Vaticano bendice falsas elecciones de Maduro en Venezuela

Después de haber abandonado el diálogo con la oposición promovido por Noruega, el régimen de Maduro firmó un acuerdo con una oposición “falsa” para garantizar nuevas elecciones, obviamente manipuladas. Un proceso ilegítimo para una gran parte de la comunidad internacional, incluida la Unión Europea, pero no para la Santa Sede. El nuncio apostólico, Monseñor Giordano, estuvo presente en la firma del acuerdo, luego de las declaraciones conciliatorias de la máxima autoridad de la Orden de los Jesuitas en Roma, el padre venezolano Arturo Sosa.

“El gran deseo de la mayoría de los venezolanos es que se realicen elecciones verdaderamente libres”, declaró el superior general de la Compañía de Jesús, el padre venezolano Arturo Sosa, ante los periodistas reunidos el lunes pasado en la sede de la prensa extranjera en Roma. Sosa enfatizó que en Venezuela “se necesita un cambio de sistema que sea producto de la voluntad del pueblo”, para la creación de una “nueva situación política”.

“No es una utopía”, reiteró ante la perplejidad de los periodistas que insistieron en cómo era posible hablar de “elecciones libres” en un país secuestrado por un régimen que cuenta con el apoyo de grupos criminales y de fuerzas externas (rusas y cubanas), que él mismo confirmó se encuentran en territorio venezolano: “por supuesto que hay muchos intereses y muchos grupos armados, pero espero que se trabaje en esto”, agregó.

Y poco después se reveló el fraude. Lo que inicialmente parecía una simple opinión del Papa Negro, se convirtió luego en un fatídico presagio del embrollo que tuvo lugar unas horas más tarde en la “Casa Amarilla”, la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela en Caracas. Con bombos y platillos, el régimen anunció la firma de un acuerdo de “diálogo nacional” con un grupo de falsos opositores, con el objetivo de convocar elecciones parlamentarias. Una acción que pretende distraer a la comunidad internacional y anular definitivamente el único poder legítimo que permanece en pie en Venezuela, la Asamblea Nacional, controlada por la oposición y elegida el pasado mes de diciembre de 2015.

Así, el régimen se prepara para nuevas elecciones a la medida. Los falsos opositores que firmaron son Felipe Mujica (Movimiento al Socialismo), Claudio Fermín (Soluciones para Venezuela), Timoteo Zambrano (Cambiemos) y Luis Romero (Avanzada Progresista). Los cuatro se presentaron en nombre de la oposición, cuando en realidad son representantes de pequeños partidos de izquierda que no pueden ser considerados opositores al régimen. La información fue confirmada por destacados periodistas venezolanos en Twitter: “Está en el tapete, tras abandonar el diálogo noruego Maduro pretende llamar de nuevo elecciones ilegítimas”, con el apoyo de la “izquierda colaboracionista”, escribió Nelson Bocaranda; y según Ibeyise Pacheco, “el plan desvelado, oficializa la pretensión de hacer elecciones fraudulentas para sustituir la legítima AN con miembros del Psuv y con estos grupos que comen de la mano del régimen y de empresarios aliados”.

¿Estas son las falsas elecciones que el Vaticano quiere? En la rueda de prensa el líder jesuita el padre Arturo Sosa dijo que, aunque el Papa Francisco tiene “muchos asesores”, personalmente habló de Venezuela con Bergoglio “más de una vez”. Por lo tanto, la presencia del nuncio apostólico, Aldo Giordano, durante el acto del supuesto acuerdo de “diálogo nacional” no es casual. En la transmisión realizada por “Venezolana de Televisión” (VTV), la televisión estatal, se puede ver claramente a Mons. Giordano sentado entre los miembros del cuerpo diplomático. Y como si no bastase, la prensa local informó que el máximo representante del Vaticano en el país permaneció hasta el final del acto, tomó una copia del documento fraudulento y estrechó la mano de los líderes del régimen, incluyendo la de la vicepresidente Delcy Rodríguez.

En cambio, los embajadores europeos se retiraron. Según la agencia EFE, los embajadores de los países de la Unión Europea estuvieron presentes por cortesía, aunque no se les había informado previamente sobre el tema del evento. “Al ver de qué se trataba, optaron por abandonar el lugar, ya que los diplomáticos europeos mantienen su postura de defender el proceso de diálogo auspiciado por Noruega, que fue suspendido por el Gobierno”, se lee en la nota de prensa. De hecho, la Unión Europea emitió ayer un comunicado oficial en el que asegura que el “diálogo nacional” promovido por el “régimen venezolano” se estableció con “algunas fuerzas políticas minoritarias del país”, por lo cual no tiene “la representación política necesaria”.

En todo esto, no podía faltar la habitual narrativa propagandística del régimen. “Saludo la firma de los acuerdos alcanzados en la Mesa de Diálogo con la oposición. Es un paso para avanzar hacia la convivencia y la Paz. Todas las puertas del diálogo seguirán abiertas para la tranquilidad de todos los venezolanos”, escribió Nicolás Maduro en su Twitter después de la firma del falso acuerdo, que ni siquiera nombra al presidente del poder legislativo Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países. En contraste, el día anterior Guaidó había declarado en una conferencia de prensa que el diálogo promovido por Noruega, primero en Oslo y luego en Barbados, se había roto el 7 de agosto por decisión del régimen, después de que la oposición propuso la formación de un gobierno de transición integrado por sectores políticos y miembros de las fuerzas armadas.

La propuesta de Guaidó incluía abandonar la lucha por el poder. Tanto Maduro como Guaidó debían separarse de sus cargos para dar cabida a la creación de un “consejo de gobierno plural”, que debía asumir el nuevo gobierno de transición para convocar elecciones presidenciales libres en 90 días, según lo establecido en el artículo 333 de la Constitución de Venezuela. De consecuencia, las presiones internacionales llevaron al régimen a abandonar las negociaciones y cambiar de estrategia, como lo ha hecho en cada intento de diálogo que se ha realizado desde el año 2014.

Una vez más, Maduro se burla de todos. “Se burla del país, se burla de la comunidad internacional, se burla de todos los venezolanos. Este no es un problema entre dos delegaciones, es el problema de un país que está exigiendo que haya cambios. Para poder resolver el problema económico este país, debemos resolver la crisis política”, puntualizó el diputado Stalin González, segundo vicepresidente del Parlamento venezolano.